Entradas de la categoría ‘Zona friqui’
Descubierto un prototipo jugable de ‘SimCity’ para NES de 1989

‘SimCity’ para NES (1989)
Un antiguo programa de televisión estadounidense dedicado a los videojuegos y conocido como ‘Video Power‘ emitió en un capítulo de finales de los ochenta la reseña de un videojuego de la saga ‘SimCity’ para la Nintendo NES. Su icónico presentador, Johnny Arcade (papel que interpretaba el actor Stivi Paskoski), demostraba la jugabilidad de aquel título original de Nintendo, título que nunca llegó a ver la luz.
Casi treinta años después, ha aparecido de la nada un prototipo de cartucho inédito, plenamente jugable, que está volviendo locos a los incondicionales de la franquicia creada por Will Wright para Maxis. El vídeo de la demostración, colgado hace un par de días en YouTube, está sumando visitas a cada minuto, aunque muchos usuarios de la plataforma se quejan de su «narrador» y del formato vertical de la grabación.
Todo un lujo.

‘SimCity’ para NES (1989)
La ‘Alicia en el País de las Maravillas’ de 1915

‘Alicia en el País de las Maravillas’
No fue la primera adaptación cinematográfica de la archiconocida obra literaria de Lewis Carroll, sino la tercera, pero, sin lugar a dudas, de las obras de cine mudo de aquel momento es la que más se recuerda y la mejor producida.
En 1915, el director norteamericano W. W. Young sorprende con su adaptación ‘Alice in Wonderland‘, notable por representar el poema completo titulado ‘You Are Old, Father William‘, que Alicia recita en el capítulo 5 del libro original, y también por incluir una ilustración de John Tenniel, el ilustrador original de la obra de Carroll. La actriz que hacía el papel de Alicia en esta película era Viola Savoy, Herbert Rice era el Conejo Blanco, Louis Merkle el Lirón y William Tilden hacía las veces del Sombrerero Loco.

‘Alicia en el País de las Maravillas’
A continuación podemos ver la película completa (vía Internet Archive), que tiene una duración de algo más de 52 minutos. Es una adaptación fantástica.
El (mismo) hombre detrás (y dentro) del Macintosh y del Amiga 1000

Ron Nicholson
En una entrada no muy lejana de este mismo y humilde blog, hablábamos de los ordenadores Apple Macintosh en los que Steve Jobs y su equipo estamparon su firma en el molde de la caja, haciendo que sus autógrafos quedaran permanentemente cincelados en el plástico de cada una de aquellas máquinas que salieron de la línea de producción.
Pues bien, resulta que hubo otro computador doméstico que vio la luz con su carcasa adornada también con las firmas del equipo de ingeniería que lo diseñó: el Commodore Amiga 1000, el primer modelo de ordenador personal multimedia de la compañía estadounidense, lanzado en 1985.
Y , ¡oh casualidad!, existe un nombre que se repite entre esas rúbricas grabadas en el interior del plástico de ambas máquinas ochenteras, el nombre de un ingeniero que, cosas del destino, participó en los dos desarrollos: hablamos de Ronald H. Nicholson, Jr., más conocido como Ron Nicholson. Podemos comprobar en la imagen siguiente cómo aparece su firma en ambas cajas (a la izquierda la del Machintosh y a la derecha la del Amiga 1000).
Nicholson fue miembro del equipo original de ingeniería del Macintosh y, además, participó como ingeniero periférico en el Apple II, entre otras muchas cosas; todo ello entre 1980 y 1982. Posteriormente, en 1983, fue fundador y director de ingeniería de Amiga Computer (luego adquirida por Commodore), trabajando como arquitecto de sistemas y de ASIC, consiguiendo cuatro patentes propias en aquella época.
Todo un figura este hombre, pues también trabajó para Silicon Graphics en el chipset de la Nintendo 64 y fue docente en el Computer History Museum de Silicon Valley. Escribió aplicaciones para Palm OS y, ahora, se dedica a desarrollar software para iOS bajo el nombre empresarial de HotPaw Productions. También es el responsable del intérprete para programas en Basic Chipmunk BASIC.
El hecho de que trabajara en el Macintosh y en el Amiga 1000 produjo la casualidad de cincelar su firma en ambas máquinas; un pedacito interesante y curioso de historia informática.
Netflix presenta en una NES original su tráiler de ‘Castlevania’ en 8 bits

Netflix, NES y ‘Castlevania’
Konami no ha hecho mucho por su saga ‘Castlevania‘ en los últimos años, pero tú yo sabemos que no se puede mantener a Drácula escondido para siempre.
Los responsables de la plataforma Netflix hicieron ver la luz hace pocas horas el tráiler de su próxima serie original de animación ‘Castlevania’, la cual se basa en la saga clásica que vio la luz por primera vez como videojuego en una Nintendo NES. Ahora, y rizando el rizo, su creadores presentan un nuevo avance en formato de ocho bits para esa consola, mediante un cartucho personalizado y programado para este evento.
El vídeo es una inyección de nostalgia friki para todos los seguidores de ‘Castlevania’. Estos tipos sí que saben manejar la escena.
Todo ello está basado en los estudios que vienen haciendo —hace ya más de dos años— los locos científicos del laboratorio de ingeniería de Netflix, que encontraron una forma de transmitir sus vídeos a una consola de videojuegos de hace tres décadas.
La primera grabadora digital de consumo: Voice It VT-40

Voice It VT-40
Si bien es cierto que la historia de la grabación digital comienza a finales de los años treinta del siglo pasado, tuvo que correr mucho tiempo para que aquella tecnología la pudiéramos llevar en un bolsillo.
En 1995, en mayo, la empresa Voice It irrumpe en el mercado con su modelo VT-40, la primera grabadora digital de consumo que hacía uso de los nuevos chips una memoria flash de estado sólido para guardar el sonido sin necesidad de cinta magnética, como se había estado haciendo hasta el momento. Es posible que no fuera la primera en utilizar esta tecnología —un año antes llegaba a los comercios la Norris Flashback—, pero, sin duda, fue la pionera en los bolsillos de los estadounidenses de los años noventa, debido a su bajo precio (69,99 $) y a su alta difusión entre los profesionales del mundo del periodismo y, también, entre la población infantil a modo de juguete.
La VT-40 era capaz de grabar hasta 40 segundos en 10 clips de audio digital, sin embargo, a diferencia de otras unidades competidoras, los archivos de sonido en este dispositivo no podían ser transferidos digitalmente a otro almacenamiento, como un ordenador, por ejemplo. Y es que, a pesar de la conveniencia de tener un grabador de audio pequeño, delgado y sin partes móviles, la baja capacidad de estos primigenios aparatos, con aquellas memorias flash de primera generación, los convirtió más en una novedad geek que en algo realmente útil a medio o largo plazo.
Voice It lanzó también, casi al mismo tiempo, una unidad de mayor capacidad, la VT-75, que podía grabar 75 segundos de audio. Todo un lujazo para la época.
Hoy día, y como no podía ser de otra manera, el Voce It VT-40 se puede seguir encontrando en sitios web de subastas y compras específicas en línea, pero ahora tiene un precio prohibitivo que no baja de 130 o 140 dólares debido, más que nada, al estado en que se encuentren y a su alto grado de coleccionismo friki.



