Entradas de abril de 2011
Clonan conejos digitales y los venden en el Mac App Store

'Lugaru HD'
Hace unos cuantos meses, Wolfire Games decidió liberar el código fuente de ‘Lugaru HD’ (bajo licencia GPL) por cuenta de la iniciativa Humble Indie Bundle, una acción de la propia compañía que propone paquetes de cinco juegos al precio que el comprador quiera abonar. Esto es, se oferta un grupo de videojuegos, libres de DRM, sin valor mínimo ni máximo, simplemente lo que cada cual quiera pagar por ellos.
El caso es que, días después, alguien (¿quién?) se apropió del código del juego y decidió hacerse millonario vendiéndolo en el Mac App Store de Apple bajo el nombre de ‘Lugaru’. El juego original de Wolfire Games (‘Lugaru HD’) costaba 10 dólares; el juego pirata (‘Lugaru’) sólo 2 dólares. Curiosamente, ambos títulos compartieron catálogo en el Mac App Store durante un tiempo. Evidentemente, los compradores optaron por el más barato; a la hora aflojar el bolsillo nadie es tonto.
El tema no iría más allá de la burda copia ilegal sino fuera porque Apple está por medio. Y es que la empresa de la manzana mordida no atajó el engaño de inmediato, se inhibió del asunto y se llamó andana como si con ella no fuera la cosa. Jeffrey Rosen, uno de los creadores de ‘Lugaru HD’, comentó en una entrevista al prestigioso blog Kotatu que ellos «no estaban contentos con esta situación». Y añadió que «no es raro que ciertas personas intenten vender copias pirata de nuestro software, pero nos ha cogido completamente sorprendidos, y con la guardia baja, que Apple lo pusiera a la venta en su Mac App Store sin ningún tipo de comprobación.»
Aquí, como cuentan en Barrapunto, se vulneran varios derechos. Primero porque no se atribuye de forma correcta la autoría del desarrollo. Segundo porque no se respeta la licencia GPL que, aunque deje el código abierto, se reserva los derechos del nombre, los personajes, los gráficos y demás recursos. Y tercero porque GPL es literalmente incompatible con la tienda online de Apple (cómo no), permitiendo únicamente excepciones muy concretas a los autores originales y en muy determinadas ocasiones.
Por lo visto, parece que Apple no comprueba fehacientemente los títulos que se venden en sus tiendas digitales, aunque desde sus filas se comente precisamente todo lo contrario. Lo más grave es que, desde Wolfire Games, se hizo un llamamiento a Apple exhortando a que se eliminara el juego pirata de su tienda en línea, y la empresa californiana no hizo caso alguno hasta una semana después, cuando el juego era uno de los primeros en la lista de los más descargados.
El videojuego se eliminó de la lista del Mac App Store, pero nadie sabe quién y por qué. Y esto es lo que más quema a los chicos de Wolfire Games. Todavía no existe respuesta oficial de Apple que constate quién ha sido el pirata y cuándo ha decidido dejar de ganar dinero con el trabajo de los demás. No en vano, Apple habrá atesorado bastante más que el copiador del juego. En el Mac App Store sólo puede eliminar un título la propia Apple o el desarrollador. Sin embargo, todos parecen querer salir ganando, porque nadie suelta prenda.
Wolfire Games, por su lado, ha optado por quedar como una panda decente de caballeros. Su presidente ha decidido regalar el juego original a todos aquellos que, sin saberlo, compraron el pirata. Darán una copia gratuita de ‘Lugaru HD’ (incluyendo la versión de Steam) a quienes tengan el recibo de la compra del clon.
La noticia (léase entre líneas) no es que alguien se haya lucrado del trabajo de otros, si no que Apple, la empresa por excelencia enemiga de la piratería y del software no propietario, haya dejado colarse un gol por toda la escuadra en su negocio en la Red. O, igual, es que no les importa enriquecerse un poquito más a costa de las peripecias de ladrones sin escrúpulos que hurtan códigos liberados. Total, entre pillos y ladrones anda el juego.
‘Abu Simbel, Profanation’ era jodidamente difícil

Portada de 'Profanation'
Aunque aquella devoción que sentí por él me convertiría en un fanático de los videojuegos, también logró encabronarme (en más de una ocasión) con Víctor Ruiz, que era el joven programador que lideraba el grupo de desarrollo (ahora presidente de FX Interactive) junto con su hermano Ignacio Ruiz (Snatcho), Florentino Pertrejo y Santiago Morga. Y es que lo de ‘Profanation’ no era normal en absoluto.

Víctor Ruiz en los años ochenta y hoy
Heredero de los grandes ‘Saimazoom‘ y ‘Babaliba‘ (ambos de 1984), ‘Abu Simbel, Profanation‘ (1986) llevaba a su protagonista, Johny Jones, a Egipto, concretamente al interior del templo de Abu Simbel. Desfigurado por una maldición al entrar y convertido en una suerte de pelota rechoncha con patas y gran nariz (característica esta heredada de los anteriores títulos), Johny debe pasar por casi medio centenar de escenarios distribuidos en una mapa diseñado con tan mala hostia, que pocos lograban terminar aquello a la primera. No en vano, corrió el rumor de que Dinamic llegó a ofrecer 50.000 de las antiguas pesetas (300 euros para la época era algo nada desdeñable) al primer incauto que tuviera pelotas de terminar el juego y descifrar el mensaje final (que no era otro que el nombre del próximo título de la saga; vaporware, por cierto).
Con los emuladores actuales de maquinas antiguas resulta bastante sencillo terminar ‘Profanation’, porque gozan de una característica de la que adolecían los microordenadores de los ochenta: la posibilidad de guardar la partida. De hecho, yo me terminé el juego hace un par de años o tres por primera vez, cuando lo recordé y descargué la ROM para mi emulador de Spectrum. Pero en aquella época, disponías de nueve vidas iniciales que se hacían verdaderamente cortas para que, cuando se terminaban, tuvieras que volver a empezar desde el principio del juego y volver a sufrir como un cabrón otra vez. Torturadores los programadores; masoquistas nosotros.

Pantalla inicial del videojuego
En los años ochenta tampoco disponíamos del mapa completo del juego hasta que no aparecía en la revista MicroHobby, cuando algún redactor conseguía terminar aquel tormento. Por supuesto, tampoco teníamos la posibilidad de consultar videoguías en YouTube; habría sido el fin de los juegos complicados del momento (y también un milagro para la época, la verdad).
El simple hecho de culminar el primero de los escenarios, cuando eras un novato, ya era todo un reto. Con el devenir de las muertes por impacto, aquello terminaba por tener su truco, haciendo que tus dedos teclearan la clásica combinación de teclas QAOP como frenéticos endiablados; la Q para el salto largo, la A para el salto corto y la O y la P para mover a Johny a izquierda y derecha respectivamente.
Los decesos del personaje venían ocasionados por multitud de trampas de movimiento repetitivo que dejaban apenas milésimas de segundo de cálculo para poder sortearlas. Gotas de vaya usted a saber que perversa composición química, serpientes, arañas, momias, tablones, bolas y otras varias de imposible descripción. Los momentos de salto o carrera eran muy limitados, llegando incluso a darse situaciones en las que el instante para sortear un peligro era uno muy concreto, preciso y exacto. Fuera de aquello estabas perdido.
Pero esta circunstancia todavía no hacía de ‘Profanation’ un juego lo suficientemente complicado. Y es que, en determinadas pantallas del puzzle, disponías de la posibilidad de huir por varias escapatorias distintas. En los juegos desarrollados hasta el momento, el hecho de escoger un mal camino podía terminar con una de tus vidas para, posteriormente, enmendar tu error. ‘Profanation’ no te lo iba a poner así de sencillo. Las nuevas oportunidades comenzaban siempre en el nivel último alcanzado, pero es que esa entrada al nuevo nivel podía ser por un lugar catastrófico que te llevaba, sin remedio, sobre una trampa en forma de foso punzante plagada de pinchos o lanzas verticales. Lo que te quedaba de juego, lo veías pasar velozmente observando como Johny caía una y otra vez en la ratonera hasta agotar todas sus vidas en pocos segundos. Inevitable y frustrante a más no poder, sobre todo si te ocurría bien avanzada la historia.

Una de las trampas mortales de necesidad (izquierda de la imagen)
Pues todavía se puede complicar aún más la cosa, sí señor. En la pantalla número 10 del videojuego, aparece un diamante de un color determinado, que puede ser rojo, verde, amarillo, azul (cian) o blanco. Nadie te dice nada, pues parece estar allí puesto de decorado, pero lo cierto es que su color es muy importante. Tan importante que, en la pantalla 36 (terminando ya, casi), deberás elegir entre una serie de colores encuadrados en la parte superior. El color seleccionado debe coincidir con el del diamante de tu partida, algo que no se sabe, porque en ningún momento se especifica que debas memorizar dicho color, como tampoco se lo relaciona con los colores posteriores. Un auténtico calvario de acertijo propio de mentes dementes.

El diamante (izquierda) y la selección de color (derecha)
Hay quien se pregunta si ‘Abu Simbel Profanation’ fue el juego más difícil de la historia. Yo no lo creo, pero sin duda ha sido uno de los más complicados de terminar y, probablemente, el más arduo de la época de los 8 bit. Sin embargo, su magia ha traspasado los tiempos y, hoy en día, se puede seguir disfrutando por medio de los diversos emuladores de las máquinas antiguas e, incluso, a través de remakes gratuitos tremendamente interesantes, como ‘Abu Simbel, Profanation. Deluxe‘, una nueva y gran versión del clásico disponible para múltiples plataformas.
En los años ochenta, ‘Abu Simbel, Profanation’ nos hizo jurar en chino a muchos, pero lo que está claro es que también nos hizo disfrutar y apreciar la calidad de las cosas bien hechas. Sin dejar a un lado, por supuesto, la genial portada que Alfonso Azpiri diseñó para él. Un lujo de entretenimiento se mire por donde se mire; pero difícil, coño, muy difícil.
De imbéciles autorreferentes y otras formas de vida inteligente

Imbécil soy
Resulta que recibo, por enésima vez, el correo de la Virgen de Guadalupe de los huevos, que no tengo nada en contra de ella, pera ya me cae gorda, y eso que que ni la conozco a la buena mujer. Un hoax de esos de no rompas la cadena que te mueres fijo, la Virgen milagrosa te manda una desgracia y serás un puto desdichado para el resto de tus días. Pues vaya unos cojones de Virgen, me pregunto yo, que si no continúas un correo encadenado te condena al más fatal de los infortunios. Cómo está el clero 2.0, jesusmariayjosé.
El caso es que, la que me lo envía, es una amiga de toda (o casi toda) la vida, licenciada cum laude y con una orla impresa en papel gordito, de esos que se pueden enmarcar con portada de cristal y colgar de la pared para beneplácito de tus visitas hogareñas. Una gafotas empollona, vamos.
A mí, las cosas no me importan de qué calado son, tanto como de quién proceden, porque etiqueto a las personas por su educación y sapiencia, que no por sus estudios, que a veces difieren bastante de lo que son capaces de soltar por la boca. Entonces, en un arrebato de esos de lobo feroz, me da por contestar al hoax, pero no a ella sola, sino a todos los contactos que aparecían anejados en el correo dichoso (por joder, sin más). Porque sí, se lo remitió a todo cristo, sin copias ocultas ni nada de eso que sabemos los paletos que no tenemos estudios.
Respondiendo. Me extraña, querida mía (esto era para putear), que una persona de tu pulcra erudición (esto también) se deje engañar por bulos como éste que dejan a la altura de un barrizal al Homo sapiens y a su supuesta inteligencia sobresaliente. No creo que seas ajena a los cientos de hoax que pululan por Internet y que procuran embaucar a tontos de baba por el simple hecho de molestar o zaherir, así que te conmino a que aparques tu errada disposición y dejes de palpar las gónadas sexuales del que escribe para dedicarte a otros hilvanes que no menoscaben la sensatez de mi inteligencia.
La respuesta fue desproporcionada, a la par que deficiente (mental). ¡Tú eres tonto! Allá tú y lo que piensas, pero como la Virgen te castigue, luego no me vengas a reclamar. Por supuesto que soy consciente de bulos que circulan por ahí, ¿pero, qué pierdes con reenviar un puñetero correo a diecinueve personas en los próximos diez días, eh? Como rompas la cadena y te pase algo, no quiero que me eches la culpa a mí. Tú sabrás.
Anonadado ando desde ese día. ¿Qué habrías hecho tú si te encontraras en similar situación? Pues, como mínimo (supongo), escribir una entrada en tu blog ciscándote en la madre que parió a esta calaña de rameras del embuste y de la filfa; ralea del infundio y gente de la estofa de los farsantes, cuentistas y embusteros. Pues en ello estoy: me cago en tu progenitora que, la pobre, no tuvo culpa de engendrar una aberración tal, que echa para atrás con tan sólo oírla berrear por ese hocico anormalidades de semejante calibre.
Si Dios existe, y la Virgen también, cosa que, no es que dude, es que celebraría, así se te presenten cien años de penurias por hacer caso de correos de y para tontos del culo. Aunque lo más seguro es que tu ignorancia te provoque más desgracia en esta vida que en la venidera.
Fin del post, amiga; desde ahora, ex amiga. Como decía el profesor en la peli de ‘South Park’: Está bien, ahora a ver si contesta alguien que no sea un retrasado mental.
teknoPLOF! caído por un ataque hacker

Team A6
La verdad es que ha sido obra de un tío muy jaranero y campechano que consiguió robar las claves de acceso al hosting (todavía no me explico cómo) y se paseó durante un buen rato por el panel de control del blog, toqueteando por aquí y por allá. Creó un subdominio, una cuenta FTP redirigida a dicho subdominio y una cuenta de correo que colocó como contacto principal del proveedor (qué cachondo). Además, se curró un deface de la web bastante siniestro, al más puro estilo hacker de los noventa. También modificó el idioma del panel de control (supongo que para entenderse él en el trance), y me las vi y me las deseé para encontrar las cosas (no, no era inglés).
Desde estas líneas sólo, pedir mil disculpas a los lectores que han estado intentando entrar y no han podido, y también a los sindicalistas del RSS que no han logrado recibir los feed con normalidad (que tampoco había ninguna actualización, así que no se han perdido nada) o los han recibido repetidos. Los mismo para los tuiteros.

