Entradas de noviembre de 2020
El día de 1973 en que un ordenador duplicó las facturas de la luz

En los años setenta del siglo pasado, la compañía estadounidense Burroughs Corporation saca al mercado un nuevo modelo de su serie de potentes mainframes, el B6700. Burroughs buscaba resolver su tardía entrada en el mercado —a principios de los sesenta— con la estrategia de un diseño completamente diferente, basado en las más avanzadas ideas computacionales disponibles en aquel tiempo. Los equipos corrían el sistema operativo propio MCP (Master Control Program), eran multitarea y sólo soportaban lenguajes de alto nivel, como ALGOL o COBOL, dejando totalmente de lado el ensamblador que tan de moda estaba entonces.
En marzo de 1973, varios operarios de la empresa eléctrica neoyorquina Consolidated Edison estaban trabajando en el departamento de facturación. Su cometido consistía en preparar y dar el visto bueno a las facturas que, por la noche, el ordenador generaba automáticamente; nada menos que entre 20.000 y 30.000 facturas por noche que, de manera autónoma, se enviaban a una cinta magnética de respaldo conectada a la impresora para, una vez almacenadas, imprimirse continuamente, una tras otra.
Una característica particular de MCP consistía en que reiniciaba automáticamente ciertas unidades del sistema después de un fallo de las mismas. Pues esa noche en cuestión, un problema con el suministro del papel reinició el sistema de impresión, haciendo que se cayeran también otros equipos anexos.

Sólo cuatro personas estaban de turno esa noche, y todos rezaron para que los sistemas tumbados se recuperaran rápidamente y sin problemas. Los computadores volvieron a funcionar de nuevo, continuando su trabajo de manera inmediata. Pero nadie se percató de que la impresora de facturas había comenzado de nuevo desde el principio, leyendo los documentos de la cinta mecánica e imprimiendo otra vez todos los ya generados hasta el momento.
Evidentemente, los clientes sí se dieron cuenta del error y, al día siguiente, muchos comenzaron a llamar a la empresa y, también, a las radios y a los periódicos para informar de que habían recibido las facturas duplicadas. La compañía recibió incluso un aviso de amenaza de bomba en el centro unas semanas después.
La culpa de lo sucedido, como suele ser habitual, recayó sobre los empleados que aquella noche estaban de guardia. La compañía les obligó a realizar un curso del sistema MCP y otro de mantenimiento de los mainframes de Burroughs. Fue algo que no debió ocurrir y que, de hecho, no volvería a ocurrir, al menos en Consolidated Edison.
Faniprofeno: emergencias, docencia y pechugas de pollo

Todos sabemos que existen formas y formas de contar las cosas, que hay buenos y malos profesores, que nos encontramos con docentes carismáticos y con otros que mejor se habrían quedado en sus casas y que, a la postre, aprender o formarse en una ciencia o en un arte depende mucho del nivel de pasión, humor y rigor —a partes iguales— con el que te haya llegado la información. Pues si hablamos de rigor, docencia, pasión, humor y carisma en el mundo de la enfermería, entonces sólo podemos estar hablando de Estefanía Palomo, aquella que es conocida en las redes como Faniprofeno.
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Faniprofeno (inconfundible, con su bolígrafo entre las manos) te enseña a curar las heridas y a tratar las quemaduras, pero también lo que representa la bioética en el mundo de enfermería, lo que es la conducta PAS o los consejos más prácticos si quieres dedicarte a estudiar esta profesión. Todo ello encapsulado en píldoras visuales con un montaje impecable, atractivo y moderno, vídeos en los que la imagen y la interacción narrativa implícita son la clave.
Con todo y con ello, Faniprofeno es, además, un fenómeno crossmedia, pues puedes encontrarla en Instagram, Twitter y Facebook —además de en su propio canal de YouTube—, pero no con los mismos contenidos en todas las plataformas, sino con material que se complementa entre sí, como infografías, imágenes, información adicional, enlaces complementarios, etcétera. Sin olvidarnos de las colaboraciones ocasionales con otros profesionales. Canela en rama.

Este canal es un paradigma perfecto de lo que propone y dispone la comunidad Scenio, un movimiento de ciencia creativa o, como ellos mismos apuntan: divulgación con flow, con toda la intención de conectar a comunicadores de la ciencia en nuevos formatos y plataformas: youtubers, diseñadores gráficos, comunicadores vía podcast, influencers, actores, jugones…
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