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4chan prepara un nuevo ataque para mañana, día 29

Anónimos
El caso iniciado por la RIAA hace casi cuatro años, ha culminado con una sentencia condenatoria y la petición del cierre cautelar del sitio, lo que ha cabreado mucho a los Anónimos, aduciendo falta de libertad en la Red. La ofensiva está programada para mañana, Viernes 29 de octubre de 2010, a las 16:00 horas EST (hora local del Este de EEUU).

Uno de los flyers que los Anónimos están distribuyendo
Los /b/tards están reclutando gente durante todo el día de hoy a través de entradas en 4chan que son auténticas arengas revolucionarias y que acumulan cientos de comentarios de aliento. En ellas se dice que «este incidente tiene profundas implicaciones para todos nosotros, para el principio de libertad de expresión y para el futuro de Internet como la conocemos, libre de regulaciones gubernamentales y otros controles». Acusan a la RIAA de haber cruzado la línea, teniendo ahora que atenerse a las consecuencias.
4chan ataca de nuevo, y los administradores de sistemas de la RIAA tiemblan en sus sillas.
EDITANDO ANDO (30/10/2010): A día de hoy, a las 11:50, hora española, la web de la RIAA sigue sin dar señales de vida. Teniendo en cuenta que el ataque comenzó una hora más tarde de lo previsto, y aplicando la diferencia horaria, podemos asegurar que los servidores del sitio web de la industria discográfica estadounidense llevan caídos alrededor de 13 horas.
Por otro lado, Google Noticias y otros están censurando durante el día de hoy todas las entradas de medios de información que hablen sobre el ataque. Según los responsables, el principal fin de los Anónimos es conseguir repercusión mediática con esta acción, y ellos no van a contribuir en eso.
Elise, la niña secuestrada eternamente

Elise André
El caso, decía yo, es que recibo el cansino correo de la niña secuestrada. La chica de la foto que encabeza esta entrada es Elise André, una pequeña de cinco años que realmente fue secuestrada en marzo de 2009 (cuando contaba con sólo tres años y medio), pero que fue liberada en abril del mismo año. Vamos, que no es que la hayan vuelto a secuestrar, es que los que envían estos correos encadenados son imbéciles integrales con ínfulas de tontos del culo; o si no es que no me lo explico.
La historia es de película de indios. Elise nació en Moscú, de madre rusa (Irina Yurievna Belenkaya) y padre francés (Jean-Michel André). Fue llamada, en un principio, Yelizavieta Bielienkaya, pero al mudarse la familia a suelo francés se le cambió el nombre por Elise André.

La pareja y la niña (izquierda) e Irina con su hija (derecha)
Nos situamos en otoño de 2007. Tras varios años difíciles de convivencia matrimonial, el padre de Elise sospecha que su mujer quiere volver a Rusia con la niña de manera furtiva, por lo que consigue de la Prefectura del Departamento de Bouches-de-Rhone una orden que prohíbe a su esposa abandonar territorio nacional galo. La madre ignora la interdicción e intenta volar a Moscú, pero es detenida en el aeropuerto de Marsella junto con su hija. Este acto hace tomar medidas severas a Jean-Michel, solicitando el divorcio y la custodia de la pequeña. Ambas peticiones le serían concedidas meses después.
Al día siguiente de su detención, Irina vuelve a intentar huir del país, y esta vez lo consigue, regresando a Moscú con Elise en brazos. La niña, al tener nacionalidad rusa (amén de la francesa), es automáticamente reconocida como potestad de su madre, ya que la ley rusa concede siempre la custodia de los hijos de padres divorciados a sus madres.
En enero de 2008, las autoridades francesas emiten una orden de busca y captura internacional para localizar a Irina y devolver a Elise a Francia. Pero Jean-Michel, el marido, que era un tanto impulsivo, decide tomarse la justicia por su mano y volar a Moscú para recuperar él mismo a su hija. El 23 de septiembre de 2008 consigue localizar a la pequeña en la calle con su niñera, momento que aprovecha para, mediante engaños, hacerse con Elise y salir corriendo de allí. De forma instantánea, el gobierno ruso emite una orden de detención contra el francés e inicia una causa criminal por secuestro. Ambos progenitores son ahora presuntos secuestradores y están en el punto de mira de la justicia de los dos países.
Sin embargo, este doble secuestro no es el que provoca el masivo envío de correos electrónicos con la foto de la niña. Y es que, aunque parezca de risa, este asunto se solucionó finalmente por las buenas. El Tribunal de Asuntos Familiares de Tarascon (Francia) ordena en enero de 2009 una mediación internacional y el acuerdo de un derecho de visitas, en un lugar por determinar, para la madre de la niña. Esto le permite levantar su orden de arresto internacional y da a Irina la posibilidad de viajar de nuevo libremente por Europa. Mal asunto.
Apenas dos meses después, en marzo de 2009, Elise André es secuestrada de nuevo cuando paseaba en bicicleta con su padre. En esta ocasión, tres desconocidos encapuchados se llevaron a la niña y propinaron una terrible paliza al padre. Jean-Michel André pudo reconocer a su ex mujer como uno de los secuestradores, aunque decía que se presentó vestida completamente de negro y con peluca.

Jean-Michel André fotografiado tras la agresión (izquierda) e Irina Belenkaya (derecha)
El 23 de marzo de 2009, Interpol declarara una orden internacional de arresto contra Irina Belenkaya por el secuestro de su propia hija. Este acontecimiento fue el que engendró la oleada de correos electrónicos con la foto de la pequeña. Millones de e-mail dieron la vuelta al mundo, y la foto de Elise, de ojos melancólicos y mohín triste, se convirtió en el emblema perfecto para ablandar conciencias y conseguir una colaboración inusitada con el objeto de localizar a la niña.
Y así fue. La noche del 13 de abril de 2009, Irina fue detenida en Hungría, junto con su hija, cuando se aprestaban a cruzar la frontera hacia Ucrania. Elise fue conducida a un centro de defensa de la infancia del pueblo de Nirselesh y, más tarde, entregada a su padre que, por un acuerdo entre las justicias francesa y húngara, pudo volar con ella a Francia. La madre, Irina, quedó bajo la acción de la justicia.

Elise André recuperada por su padre
Punto pelota; caso cerrado. Pues bien, desde abril del año pasado, cuando Elise fue liberada, los spammer de turno siguen dando el coñazo con el secuestro de los cojones. Es curioso como una historia real se convierte en hoax y continúa viajando por la Red hasta el infinito y más allá. Elise ha tenido decenas de nombres en todo este tiempo, la han secuestrado en Marsella, en Tenerife, en Buenos Aires y hasta en el país de los Teletubbies. Este último correo que he recibido, ojo al dato, asegura que los secuestradores han huido en un Seat Panda, color marrón, con matrícula TF-7633-V. El colmo.
En cada avalancha mensajera cambia el país del secuestro, el color del coche y hasta la firma del remitente, que suele ser algún organismo oficial o gubernamental. La credulidad humana no tiene límites, sobre todo si el embeleco viene acompañado de una cara entrañable, un enfermo moribundo o un gatito esponjoso.

Elise vivita, coleando y sin secuestrar
Supongo que la historia de Elise se alargará hasta que un día, y cuando ella tenga 26 años, reciba su propia foto en su cuenta de Gmail alertando sobre su secuestro de ella misma. Ese día la muchacha rebotará el mail a todos sus contactos, adjuntando una foto del momento y exhortando a sus amigos a que dejen de seducirse por soplapolleces de tal índole.
La cadena, entonces, se formará a la inversa, volviendo para atrás, de contacto en contacto, hasta llegar al primer mendrugo que desató el hoax. En ese momento, Internet entrará en un bucle infinito autorreferente que absorberá la energía del planeta entero, haciendo que la Tierra se convierta en un gigantesco agujero negro que fagocitará el Universo conocido y el que queda por conocer. Esto es rigurosamente cierto; pásalo a todos tus contactos si no quieres morir de diarrea en tres días.
Posicionándome en el centro de la polémica

¡Al ataque (DDoS)!
Cuando sucede algo así, me gusta dejar pasar unos días antes de hablar en caliente sobre el tema. Los que conocen bien este blog saben que por aquí somos muy forchaneros y, además, muy poco amigos de la política de la SGAE con respecto a las acciones tomadas en pro de gestionar los derechos intelectuales de las obras. Sin embargo, existe algo que se llama respeto y otro algo que se llama educación, dos conceptos totalmente olvidados cuando las personas dejaron de relacionarse en la calle para pasar a mantener, casi exclusivamente, vínculos digitales.
Los Anónimos son unas bestias pardas, y todos los sabemos, pero un ataque DDoS, aunque todavía no es delito en España, será considerado en la próxima reforma del Código Penal (principios de 2011) como un acto delictivo de carácter informático. Esto quiere decir que andaremos jugando con fuego a la hora de embarcarnos en un navío con esta bandera.
No comparto para nada la postura de Enrique Dans sobre el asunto al tildar de legítimo un ataque de esta clase. Pero tampoco estoy de acuerdo con Antonio Ortiz, de ‘Error 500’, cuando asevera que los linchamientos organizados y anónimos son la peor especie de ejercicio de la libertad. Mi posición es más moderada y se emplaza entre la defensa de la independencia anónima de la Red y la custodia de las libertades personales y de las empresas privadas o públicas.
Una manifestación en contra de unas ideas o unas acciones nunca debe, o no debería, rayar la delgada frontera que separa el acto protestatario en sí de la agresión con público vilipendio. Y no me desdigo de lo que escribía sobre esto en una entrada anterior, en la que contemplaba la posibilidad de, por ejemplo, una lucha sindical cibernética a golpe de DDoS, sino que matizo que, como ocurre con las expresiones de protesta en el mundo real, las quejas en Internet deberían estar reguladas por ley en un futuro próximo, ni más ni menos.
Tampoco me quiero posicionar radicalmente en contra de esta última acción de 4chan porque sería un necio; los organismos asaltados merecen mi más enérgica repulsa. Sin embargo, un ataque distribuido de denegación de servicio puede ser realizado por cualquier grupo de pendejos electrónicos en un momento dado, agrediendo sitios web empresariales por el simple hecho de no complacerles sus colores corporativos. Y un blog personal podría correr la misma suerte por razones estúpidamente análogas. Eso no es de recibo en una sociedad digital, a la vez democrática y anárquica, como es Internet.
Los ataques de esta índole pueden considerarse como los piquetes de una huelga que terminan por dar fuego a todo lo que encuentran a su paso. Además, para mayor escarnio internauta, alimentan las bocazas de los dueños de las industrias que piden poner vallas al campo, limitando por derecho la libertad de expresión en la Red de redes y restringiendo el anonimato de la misma, si es que alguna vez fue anónima, que no.
Pero tampoco debemos dejar pasar por alto los embates de aquellos que dicen ser poseedores de la verdad absoluta en lo que a derechos de autor se refiere. Lo nunca visto en ninguna parte del mundo ha sucedido en España: una empresa privada ha conseguido, en alianza con una ministra de cultura títere, que un gobierno cree una ley ad hoc que permita perpetuar su enriquecimiento compulsivo a costa de los euros que salen de los bolsillos de los consumidores. Corruptelas de copa y sofá con la connivencia de la autoridad.
Lógico resulta, pues, el cabreo de la gente que apoquina, y lógicos también los actos subversivos en contra de los responsables de tamaño despropósito. Por eso prefiero no escribir acerca de estas cuestiones en el minuto uno, porque, probablemente, hace una semana esta entrada habría sido totalmente distinta. Hay que reflexionar sobre la materia y llegar a una conclusión lógica, y es que no debemos dejarnos pisotear por apandadores, pero tampoco resolver las disputas a mandobles y cuchilladas.
Admiro a los Anónimos por lo que representan, pero creo que tienen un poder de convocatoria y ajetreo de masas tan desmesurado que puede llegar a ser peligroso; quizás este no haya sido el caso, pero podría haberlo sido. Los problemas se resuelven hablando, y las leyes están hechas para poder incumplirlas. Si después actúan ellos por la fuerza, ya habrá tiempo de bajarles los humos a hostias. Pero, inicialmente, pido reflexión, cautela y moderación. Todo llegará.
Buscadores inversos

Busca, busca...
Este modo de actuar es casi siempre el idóneo para nosotros, ya que representa una virtualización de la búsqueda manual en diccionarios o enciclopedias de toda la vida. Sin embargo, muchos desarrolladores se han percatado de que a lo de toda la vida le faltaba algo, precisamente lo que han dado en llamar búsqueda inversa, o reverse search en inglés.
Estos buscadores funcionan al revés, de ahí su nombre, y son capaces de encontrar, por ejemplo, la información perteneciente a una imagen a partir de ella misma, o el título y autor de un tema musical partiendo de la melodía en sí, el titular de un número de teléfono conocido, o información sobre textos que hemos escrito y nos han copiado. Nos centraremos en estos cuatro ejemplos que son los más conocidos y los que más presencia tienen en Internet.
Imágenes
Comenzaremos hablando de TinEye, un motor de búsqueda inversa de imágenes poco conocido por el gran público pero muy famoso entre los viejos de Internet y expertos de la Red. TinEye parte de un archivo de imagen que nosotros subimos mediante el formulario correspondiente, disponiendo también de la posibilidad de enlazar directamente con la URL de un fichero si no lo tenemos descargado en nuestro equipo.
Con la imagen en sus servidores comienza la búsqueda que, en pocos segundos, nos ofrecerá la procedencia de la fotografía o dibujo en cuestión, cómo está siendo usada y por quién, si existen modificaciones o, por ejemplo, una versión de mayor resolución.
¿Y cómo demonios funciona esto? Cuando enviamos una imagen a TinEye (cuya tecnología ha sido desarrollada por Idée Inc.), el sistema crea una huella o firma digital única para ella, entonces compara esa huella con todas las imágenes indexadas para encontrar coincidencias, pudiendo localizar incluso huellas digitales parciales. TinEye no busca imágenes similares, es decir, diferentes imágenes sobre mismos conceptos, sino que encuentra coincidencias exactas, incluso si los originales han sido recortados, redimensionados o editados.
Vídeo presentación de TinEye (inglés)
Esta web es muy utilizada por artistas de la web que quieren ver si sus imágenes las están usando fraudulentamente, por diseñadores que buscan otras resoluciones de una fotografía y hasta por adolescentes que quieren saber el nombre de la modelo de turno que aparece en una foto. Cuidado con nuestras fotos en las distintas redes sociales y el uso que hagamos de ellas, porque pueden terminar en la base de datos de TineEye y relacionarnos de modo unívoco para siempre.
El sistema contaba a fecha de septiembre de 2010 con más de mil setecientos millones de imágenes catalogadas. Casi nada; y sigue subiendo. Además, dispone de un plug-in para los navegadores Firefox y Chrome (clic derecho para buscar cualquier imagen en pantalla dentro de TinEye). También tiene una API comercial (de pago) que permite integrar sus servicios en nuestra web o software de escritorio.
Música
En el lado de las búsquedas musicales inversas, tenemos que hablar, como no podía ser de otra manera, de la aplicación SoundHound para terminales móviles, disponible para iPhone, iPad, iPod touch y terminales con sistema operativo Android.
SoundHound tiene la capacidad de «escuchar» una melodía por el micrófono del teléfono y, en un instante, descubrir de qué canción de trata, su autor, el álbum al que pertenece, mostrar la letra y un montón de información extra. Es capaz de reconocer canciones cantadas o tarareadas por uno mismo. Además, permite escuchar el tema en concreto y, si así lo deseas, pasar por caja vía iTunes (App Store) o Android Market para comprarlo.
Vídeo demostrativo de SoundHound (inglés)
Esta aplicación utiliza la tecnología Sound2Sound (S2S), creada por los mismos desarrolladores, que analiza la señal sonora de entrada y extrae una serie de patrones o características de la misma, las cuales compara con lo almacenado en una base de datos. Este banco de datos se autoalimenta con cada búsqueda, guardando patrones de sonido ambiental, grabaciones musicales, timbres de voz, etcétera. También almacena característica que no son audibles, como términos de búsqueda basados en texto escrito, por ejemplo.
SoundHound está disponible de manera gratuita y también de pago. La diferencia entre ambas es que la versión de pago permite ilimitadas identificaciones al mes, mientras que la que es gratis sólo permite cinco. Además, esta última muestra publicidad, cosa que la modalidad de pago no hace. Por lo demás son perfectamente útiles las dos, y otras características, tales como letras, la integración en iPod, la compra de canciones, fechas de conciertos y demás están disponibles para uso ilimitado en ambas versiones. El precio de la versión ilimitada es de 5,09 € (impuestos incluidos); SoundHound almacena, por ahora, casi veinte millones de canciones, fotos de cantantes y bandas, biografías y análisis de álbumes.
Otra aplicación que realiza búsquedas musicales inversas es Shazam, y está disponible para iPhone, iPad, teléfonos Nokia, BlackBerry, terminales con Android y terminales Windows Phone.
Entradas de blog
Hablaremos ahora de CopyGator, un buscador inverso que localiza los textos escritos por nosotros mismos en nuestro blog o nuestra web si se están utilizando en otros sitios, es decir, si nos están, directamente, fusilando nuestros post.
CopyGator se alimenta de más de dos millones de blogs y analiza más de medio millón de entradas cada día. Con toda esa información coteja escritos entre sí continuamente para determinar si dos en concreto son más o menos, casi o exactamente iguales. Cuando se localiza una colisión de dos entradas en blogs diferentes, CopyGator la asocia a una página de resumen de cada sitio y especifica si el texto toma prestados algunos elementos o es una copia exacta.

Buscando en CopyGator
Es una herramienta muy utilizada por blogueros de todo el mundo para determinar qué y cuántos textos se están utilizando de manera fraudulenta sin el consentimiento del autor. Pues ya sabemos que existen ciertos blogs que se nutren exclusivamente del plagio y copia literal de otras fuentes con total impunidad, sin ningún sentimiento de vergüenza y sin citar al autor original siquiera. En fin.
Números de teléfono
Para terminar, y dentro de lo que podríamos considerar búsqueda inversa telefónica, tenemos el servicio Infobel, que es capaz de recibir como entrada un teléfono fijo y generar como salida los datos que en la guía telefónica aparecen de él. Sólo funciona con teléfonos fijos, no con móviles, porque, a día de hoy, esa práctica de búsqueda inversa de números celulares es un delito en buena parte del mundo.
Esta búsqueda permite localizar las señas de una persona o de una empresa a partir de su número de teléfono, siempre que este figure en la guía telefónica y no sea una línea directa que dependa de un número general. En España, como resultado del Decreto 711/2002 de 26 de marzo del Ministerio Español de Ciencia y Tecnología, quedó prohibida la búsqueda por números de teléfono de particulares, por lo que la web busca pero no ofrece el nombre de la persona titular, pero sí el código postal y la localidad al que pertenece. Con las empresas no hay problema alguno.

Buscando en Infobel
Infobel ofrece muchos más servicios, entre los que se encuentran diversos CD-ROM con información comercial de millones de empresas y particulares. Estas soluciones son muy útiles para acciones de marketing de compañías que quieren explotar determinado nicho de mercado, pues es capaz de gestionar los resultados por prestadores de servicios u ocupaciones concretas.
Todo un mundo, este de los motores de búsqueda inversa, que lo que hacen es enriquecer Internet y aportar valor añadido a una herramienta cada vez más útil como es la Red de redes. Como perfectamente expresó Kevin Kelly, Internet es una gran máquina copiadora, lo que permite la persistencia de la información. Cuando se agrega la búsqueda a esta persistencia, es muy poderosa; al añadir la búsqueda inversa, se convierte en mucho más poderosa. Quizá es por eso que hay quien sostiene que el número de Dunbar debería ser aumentado en breve.
A ellos, más que a nadie, les interesa la piratería

Sí a la piratería
¿A quién? A ellos, a los desarrolladores de software, a los productores musicales y a las compañías cinematográficas. ¿Por qué? Pues porque un producto es más asequible al gran público cuanto más pirateable es, y esa asequibilidad renta pingües beneficios a sus creadores, con muchos ceros a la derecha, en concepto de publicidad gratuita.
¿Alguien se ha preguntado alguna vez por qué Microsoft no desarrolla una técnica realmente efectiva contra la piratería de sus productos de software? No, no es porque no pueda o no tenga la capacidad para ello, es porque no le interesa. Sus sistemas operativos y sus paquetes de aplicaciones ofimáticas representan, probablemente, el más alto porcentaje de programas informáticos fusilados del mercado. Cuando asacan un nuevo sistema para evitar el software ilegal, a la mañana siguiente se pueden descargar de Internet tres o cuatro parches que revientan la traba de seguridad en cinco segundos. Entonces, la empresa deja pasar unos cuantos meses para reinventar la rueda y anunciar el sistema antipirateo de los sistemas antipirateo; y vuelta a empezar.
Si Windows es un sistema operativo que tiene tanta aceptación es porque cualquiera lo ha podido instalar en su equipo desde sus comienzos sin pasar por caja y fácilmente. Y ahora ya es muy difícil detener esa tendencia, aunque existan sistemas mucho mejores y gratuitos, pues la conciencia colectiva sólo entiende que un ordenador es eso que lleva un Windows dentro. ¿Fue Microsoft, en su día, negligente con su actitud antipiratería o mantuvo una política de marketing perfectamente orquestada y dirigida con el fin del dominio del mercado?
A día de hoy, WinZip sigue siendo el software de compresión más utilizado en el mundo, aunque bien es cierto que eso va dejando de ser una realidad poco a poco. El formato ZIP, y su posterior versión para Windows, viene de los inicios de la informática de consumo, prácticamente. La empresa optó por un modelo de negocio pionero en su época, consistente en ofrecer una aplicación que no era gratuita, sino de prueba por un tiempo. El concepto de shareware, que permite seguir utilizando el programa tras el tiempo estipulado (en este caso) con algún inconveniente nimio (como esperar algunos segundos para su carga), hizo posicionarse a WinZip en el número uno del mundo de la compresión en lo que a fama se refiere. Y, aunque parezca mentira, existen miles de empresas que compran WinZip para evitar los interminables tiempos de espera (que con el tiempo van aumentando) cuando su negocio depende de ello.
El más famoso es el más conocido, y el más conocido es el que se puede obtener gratis. No hay más cera que la que arde. La estrategia consiste en capturar el interés de la gente, después crear una necesidad para, al final, comenzar a cobrar por servicios alternativos o ampliados, como ha hecho Skype, RealPlayer y tantos otros. Y como hacen los creadores independientes de software, que muchas veces piratean ellos mismos sus propios programas con el objeto de darles publicidad y, cuando se hacen necesarios, empiezan a ganar dinero con su venta o con su ampliación en prestaciones no gratuitas.
Lo mismo ocurre en el mundo de la música. Los artistas que dicen perder tanto dinero con la piratería simplemente mienten o dicen lo que les han ordenado decir sus compañías. Evidentemente, la descarga gratuita de discos produce menos ventas en las tiendas, eso lo ve un ciego. Pero lo que nunca comentan es que el número de sus conciertos se ha multiplicado por cinco (o más) desde que su música es más asequible al público. Y, hoy en día, todo perro pichichi debería saber que de donde sacan sus sueldos los músicos es de los conciertos, no de la venta de sus discos, de la que ganan una auténtica miseria.
Conocidísimos son casos como el de El Koala, que comenzó distribuyendo su música gratuitamente a través de Internet y terminó por grabar discos y hacer conciertos por toda la geografía española como el que más. O como el del grupo de rap Violadores del Verso, que colgó su último disco en la Red semanas antes de que saliera a la venta, consiguió miles de descargas y, posteriormente, muchos más miles de ventas. El pueblo es caprichoso y no le gusta que le traten como si fuera idiota.
La industria del cine está en el mismo saco. Resulta que la piratería está matando al mundo cinematográfico, pero cada vez se construyen más salas en centros comerciales, más exclusivas, más caras y, encima, se llenan más. Los productos inteligentes aparecen con nuevas características, como el 3D, que atraen a la gente al cine, y luego se hinchan a vender deuvedés en ediciones especiales con tomas falsas y comentarios del director.
¿Seguro que están perdiendo tanto dinero? Algunos, desde luego, yo creo que no; ¿será que lo hacen mejor que los demás? Que no se te olvide nunca que los que te dicen que no copies sus películas y su música, son los mismos que luego te venden grabadoras de DVD y aparatos portátiles o de salón que reproducen archivos DivX y MP3 (llámalo equis o llámalo Sony, como te apetezca). Lo dicen con la boquita pequeña.
Los directores amateur se buscan la vida colgando sus cortos en Internet, haciéndose un nombre y una fama en un medio que es gratuito, y acercan su trabajo a un público objetivo infinitamente más amplio que cuando debían ir arrastrándose ante los productores para que visualizaran su cinta y terminaban en la calle con una patada en el mismísimo culo. La cuestión no es que los artistas y los creadores se mueran de hambre por culpa de la piratería, es que los multimillonarios peces gordos de las industrias que más dinero fácil han ganado a lo largo de sus vidas ven como su castillo de naipes se desmorona con inexorable continuidad.
Los modelos han de cambiar y, afortunadamente, están ya cambiando. La Red no debe verse como algo peligroso, sino como una nueva oportunidad de negocio fundamentada en nuevos pilares, tendencias y objetivos. Lo que no es de recibo es la amenaza, el chantaje, la prohibición y la censura. No, ya no estamos en aquella época, ya no somos los pardillos ignorantes y manejables que movían de aquí para allá a su antojo. El poder de encumbrar o defenestrar algo lo tenemos nosotros ahora, y si no os gusta ya os podéis volver al cómodo y moderno despacho del que nunca debisteis salir. Los piratas 2.0 mandamos ahora; Internet es nuestra patria y el pendón negro nuestra bandera; que lo sepáis…
