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My name is Boxxy

Boxxy

Boxxy

Como los asiduos a este blog conocerán, en teknoPLOF! somos muy aficionados a los memes engendrados en 4chan y otras comunidades variopintas. Hoy vamos a hablar de esta chica, Boxxy, que viene a ser una suerte de mezcolanza entre una niña pija con un grave desorden mental y una adolescente aturdida y hormonalmente muy afectada.    

La historia comienza en el mes de abril del año 2006, cuando una joven bastante petarda y de hablar desagradable sube su primer vídeo a YouTube. En este vídeo dedicaba una sarta de gilipolleces seudosentimentales a un amigo cibernético de una red de juegos y foros anime en línea, Gaia online. Dice llamarse Boxxy y, mientras algunas malas lenguas aseguran que su nick se refiere a un apelativo estúpido de la consola Xbox, yo me inclino más en pensar que es un diminutivo de su nombre en la comunidad Gaia online, que no es otro que Moldy Lunch Box (algo así como «caja de almuerzo mohosa»).    

A continuación os presento el vídeo en cuestión (subtitulado en castellano), y que los lectores juzguen la salud mental de la moza. Advierto que puede causar vergüenza ajena, nauseas y/o rubor facial bochornoso. [Nota: Si los subtítulos aparecen por defecto en inglés, acceder al menú de visualización (abajo a la derecha), colocar el cursor sobre la flechita negra a la izquierda del botón CC y elegir Spanish.]

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=UtuVIDGhr8U[/youtube]    

Boxxy continuó enviando vídeos a Youtube durante un par de años, cada uno dedicado a un amigo de Gaia online y a cada cual más ridículo. El tema no habría pasado de la mera anécdota sino fuera porque, en uno de los vídeos, Boxxy tuvo la osadía de mencionar que sus amigos visitaban asiduamente el imageboard 4chan. La noticia corrió como la pólvora y llegó, a través de intermediarios como 7chan o I am bored, a 4chan. La guerra había empezado.    

Los vídeos de Boxxy, que hasta el momento habían pasado más o menos desapercibidos, comenzaron a recibir millones de visitas, a registrar decenas de miles de comentarios y a congregar a miles de suscriptores en su canal. El interés fue creciendo exponencialmente, y los hilos en el foro /b/ de 4chan sobre la muchacha se multiplicaron como champiñones de lata. ¿Quién era esa chica?, ¿por qué hacía esos gestos y daba esos grititos?, ¿era normal o estaba loca? El caso es que prácticamente la mitad del foro /b/ de 4chan se enamoró de ella, y el otro cincuenta por ciento desarrolló un odio visceral hacia su histriónico comportamiento.    

El enfrentamiento entre detractores y afines a Boxxy continuó envalentonándose durante varios días. Los que habían caído tras las redes de sus profundos y enormes ojos, excesivamente maquillados (como ella misma reconoce), escribían incesantes mensajes de amor y peticiones de matrimonio (véase siguiente imagen), y los que fomentaban la más profunda animadversión hacia ella comparaban su comportamiento con Zed, el no muy mentalmente saludable cadete del film «Loca academia de policía», y con el Jocker de «Batman: El caballero oscuro», haciendo alusión a su conducta y a su exagerado uso del lápiz de ojos. 

Amor confeso por Boxxy

Amor confeso por Boxxy

El asunto continuó unos días más hasta que se desmadró. El grupo de /b/tards en contra de Boxxy declaró, a finales de 2008, la Operación Valquiria (Operation Valkyrie), que proponía buscar, allanar y destruir todo lo que con ella tuviera que ver: canales en YouTube, cuentas de MySpace, perfiles en Facebook o cuentas de Photobucket. La locura de los residentes en /b/ se había desatado, y cuando esta comunidad estornuda toda Internet se constipa. Son bien conocidas las burradas que son capaces de cometer por conseguir un fin.    

La obsesión por encontrar información sobre los datos personales reales de Boxxy llevó a los detractores a llenar de spam sus cuentas en Youtube y Gaia online con etiquetas que rezaban ‘Operación Valquiria’. A través de operaciones de hacking y otros análisis consiguieron dos fotos inéditas de la chica, vía las cuentas en Photobucket de amigos en Gaia online de Boxxy. Además obtuvieron varios nombres posibles que podrían pertenecer a ella. Todo un trabajo de investigación detectivesca digital.    

El 6 de enero de 2009, alguien que dice ser la verdadera Boxxy escribe un mensaje en 4chan y, para asegurar su identidad, envía al foro dos fotos suyas inéditas (puede verse una de ellas a continuación). Efectivamente se reconoció que era ella, sin maquillaje, pero nadie supo explicar si realmente fue la muchacha en persona o la acción de un trol, con fotos en su haber, que quería sembrar más discordia y enfrentamiento.    

Foto inédita atribuida a Boxxy

Foto inédita atribuida a Boxxy

La Operación Valquiria fue considerada un fracaso, y los amantes declarados de Boxxy propusieron declararla reina del foro /b/ de 4chan. Los ánimos se caldearon en exceso, y la división en 4chan se acentuó muchísimo más. Los /b/tards contrarios a Boxxy propusieron incluso su muerte, y se llegó a promover la falsa noticia de que había sido realmente asesinada, a lo que los partidarios respondieron con mensajes de odio y venganza. 4chan llegó a ralentizarse varias veces en aquella época debido a la afluencia de nuevos mensajes, fotografías, fotomontajes, imágenes con rótulos haciendo alusión a gestos de la muchacha, etcétera.    

El día 9 de ese mismo mes de enero, Boxxy colgó un nuevo vídeo aludiendo a los acontecimientos ocurridos y negando su condición de drogadicta o enferma mental. El interés generado, no ya en 4chan, sino en toda la comunidad internauta que ya estaba al tanto del meme, provocó que dicho vídeo tuviera 70.000 visitas en 12 horas, empujándolo de inmediato a la sección de vídeos más vistos del día. Este acontecimiento recrudeció el conflicto en 4chan, y se comenzaron a enviar miles de mensajes con el texto Die in a fire («Muere en un incendio», una frase hecha que declara una repugnancia extrema, o un odio tal, por la cual se desea el mal a otro) escrito diez veces por línea y con el máximo de líneas permitidas en cada post. Las acciones se propagaron a otros tablones de imágenes como 7chan.    

En ese momento se proclamó la Operación Represión (Operation Clampdown), en la que se instaba a todos los antiboxxy a enviar cientos de miles de esos mensajes a 4chan a partir de las 00:00 horas de ese día. 4chan estaba en guerra civil y lo peor es que se enfrentaba a un DDoS (Ataque de Denegación de Servicio Distribuido, en castellano). Un ataque de este tipo envía miles de solicitudes de conexión por segundo desde diferentes frentes durante un tiempo determinado, haciendo que los servidores se colapsen y caigan.    

Mensaje de llamamiento en 4chan para la 'Operación Represión'

Mensaje de llamamiento en 4chan para la 'Operación Represión'

Mientras se acercaba la hora, los usuarios preparaban sus armas de batalla, programas de software especialmente diseñados para realizar ataques de denegación de servicio, utilizando varios ordenadores cada uno e, incluso, equipos zombis tomados a tal efecto. El momento llegó y el ataque se produjo, 4chan comenzó a ir muy lento hasta que, al final, terminó por caer y mostrar el esperado error HTML 404, que indica que no se pudo tener conexión con el servidor web. El sitio web estuvo tumbado durante horas pero, finalmente, fue de nuevo levantado con la amenaza de ‘moot‘ (su creador y principal moderador) de que cualquier comentario o hilo sobre Boxxy sería eliminado y su autor baneado de por vida. Los ánimos se calmaron un poco; los detractores habían ganado su batalla.    

Las alusiones en 4chan fueron decreciendo y las hostilidades parecían haber terminado, sin embargo hubo un grupúsculo (CBCR, Center for Boxxy Control and Restriction) que se escindió del imageboard para continuar su escalada terrorista hacia Boxxy y sus cuentas privadas. La muchacha ya se había convertido en un meme en toda regla, y todo Internet andaba siguiendo sus pasos en ese momento. Sus cuentas en MySpace y YouTube fueron jaqueadas y rellenadas de spam y contenido basura, además de robar algunos datos privados de la chica y publicarlos en 4chan. Posteriormente se investigó un antiguo vídeo de 2006 en el que aparecía una joven tremendamente parecida a Boxxy que decía llamarse Catie. Todas las alarmas saltaron, y Boxxy recibió un nombre de pila real de parte de sus admiradores y enamorados que la veían, así, un poquito más cerca de sus vidas.    

Chica llamada Catie levanta las sospechas

Chica llamada Catie levanta las sospechas

Con respecto a la edad fueron barajadas varias cifras, desde 18 hasta 22 pero, al parecer, se determinó que en sus primeros vídeos sólo contaba 16 años, algo que fue muy bien recibido entre la inmensa mayoría de los usuarios de 4chan, que son quinceañeros.    

Después de todo ello se multiplicaron los envíos de datos falsos a todas luces, como números de teléfono, direcciones de EEUU y fuera de allí, colegios donde había estudiado y hasta mensajes de gente que decía conocerla y aportaba fotos como prueba (es el caso de la imagen siguiente). Se llegó incluso a barajar la posibilidad de que Boxxy fuera una actriz contratada por Gaia online para realizar publicidad viral en la Red. Probablemente esto sea totalmente falso.    

Mensaje de alguien que, presuntamente, conoce a Boxxy

Mensaje de alguien que, presuntamente, conoce a Boxxy

Boxxy ha representado y representa un fenómeno de Internet a nivel global. Lo realmente preocupante es cómo se llega incluso a poner precio a la cabeza de una niña por el simple hecho de que a alguien no le gustó su forma de hablar. Afortunadamente nunca pasó nada, y Boxxy quedará para los anales de la Red de redes como un meme más. La verdadera joven, hoy día, se tiene que estar partiendo de la risa.    

Nuestros datos en la nube son completamente humo; no es posible pensar que las redes sociales o las aplicaciones online son seguras, porque es una falacia. Nunca conviene compartir más de lo que deseamos que los demás conozcan de nosotros, porque si nos agarramos a esa falsa sensación de seguridad, lo más probable es que terminemos por perder totalmente nuestra privacidad.    

La cara de Boxxy llegó a salir en los periódicos a raíz de la contienda incruenta en 4chan (imagen siguiente). ¿Te gustaría hacerte tan «famoso» a la fuerza? A mí, desde luego, no.    

Artículo en la sección 'The Ridiculant' del diario británico Metro

Artículo en la sección 'The Ridiculant' del diario británico Metro

Keylogging por hardware

Hardware keylogger

Hardware keylogger

Probablemente muchos de los ahora leyentes conozcan la existencia de los programas llamados keylogger o, en castellano castizo, capturadores de teclas. Son piezas de software que, instaladas de manera traicionera en un ordenador, capturan todas las pulsaciones de teclado que se realicen para después enviarlas por correo electrónico al supuesto atacante o espía en la Red. Los más modernos capturan también pantallazos cada cierto número de minutos, webs visitadas, conversaciones de chat o contraseñas y los formularios donde se introdujeron. Los suelen utilizar también los empresarios para vigilar el rebaño.   

Lo que es menos conocido es la realidad de espías compuestos de hardware, es decir, aparatitos que conectados al teclado del ordenador registran todo aquello que tecleemos. La ventaja es evidente, los keylogger por software son fácilmente detectables por los programas antivirus y antispyware actuales, mientras que un dispositivo físico es imposible de descubrir por estos métodos. También tienen una pequeña desventaja, y es que se pueden localizar echando un simple vistazo al equipo (o no).   

Existen diversos dispositivos. Unos son simples adaptadores en línea que se colocan entre la conexión terminal del cable del teclado y el propio conector del teclado en la CPU. Se pueden encontrar en versiones PS/2 y USB, esto es, para cualquier teclado moderno. Además son muy sencillos y rápidos de instalar. Asimismo son fácilmente detectables por el usuario, pues simplemente hay que mirar por la parte trasera del equipo y localizarlo.   

Keylogger PS/2

Keylogger PS/2

Otro tipo más sofisticado es el dispositivo interno que se instala dentro de un teclado físico estándar. Su colocación es más compleja, pues requiere de la habilidad de soldar los componentes y de tener un acceso prolongado al teclado que se quiere manipular. Por otro lado son totalmente indetectables, ya que se hace necesaria la apertura física del aparato para dar con ellos.   

Otra versión es la del teclado con keylogger integrado. Son virtualmente imperceptibles a no ser que se sepa lo que se busca y donde buscarlo. Una excusa por parte de tu jefe de cambio de teclado podría llevar a generar sospechas en tu mente de procrastinador.   

Pero la sofisticación, o la necesidad de acceder a las contraseñas de un usuario, puede afinar todavía más en ingenio. Existen chips que se sueldan a la placa base de un ordenador y capturan a nivel de firmware las interrupciones del teclado interpretadas por la BIOS del equipo. En este caso, la identificación del elemento en cuestión es prácticamente imposible, siempre y cuando no se sea un experto en electrónica y se conozca a la perfección el método empleado.   

Si crees que por tener un teclado inalámbrico estás fuera de todo peligro es que estás muy equivocado. Existen otros modelos de keylogging que identifican los paquetes de datos que se transfieren desde un teclado emisor hasta el receptor conectado en la CPU. Son sniffers por hardware parecidos a los programas utilizados para capturar paquetes TPC/IP en las redes Wi-Fi. Todo un derroche de técnica imaginativa para un fin poco lícito.   

Sin embargo, en la cúspide del desarrollo friqui-científico de captura de pulsaciones nos encontramos con los keylogger acústicos y los keylogger que interfieren emisiones electromagnéticas. Los primeros (keylogger acústicos) utilizan un sistema que bien podría haber salido de un capítulo de MacGyver. Se basan en patrones compuestos por los sonidos que cada usuario produce al golpear las teclas. Aseguran que el golpeteo que se oye cuando una persona teclea es totalmente distinto al de cualquier otra, generando una especie de huella sonora personal. La velocidad al pulsar las teclas, los intervalos entre pulsaciones, la frecuencia de repetición de ciertos sonidos y el idioma en el que se escribe pueden ser muestreados para generar esos patrones y analizarlos con el fin de asignar un sonido a cada tecla. Parece ser que una grabación de estos sonidos lo suficientemente prolongada (1.000 o más pulsaciones en un teclado) sería bastante para producir un patrón e identificar las letras pulsadas.   

Con respecto al segundo método, es posible captar las emisiones electromagnéticas de un teclado con cable hasta desde 20 metros de distancia y sin estar físicamente conectado al teclado. En el año 2009, unos investigadores suizos probaron once teclados diferentes (USB, PS/2 y teclados de portátiles) dentro de una cámara semianecoica y llegaron a la conclusión de que todos ellos eran vulnerables. Esto es debido al elevado costo que supondría, aumentando muchísimo el precio de los teclados, apantallar o blindar correctamente los cables para que esas emisiones electromagnéticas no fueran apreciables. Los investigadores utilizaron un receptor de banda ancha para sintonizar la frecuencia específica de las emisiones radiadas por los teclados. Qué miedo, madre mía.   

En el siguiente vídeo se puede comprobar el resultado del experimento comentado. Ha sido un vídeo bastante controvertido en Internet, tachado de fake e incluso de broma. No queda del todo claro, pero parece que en teoría lo que nos cuentan podría ser posible, sin embargo hay un montón de cuestiones en el aire.   

[vimeo]http://vimeo.com/2007855[/vimeo]   

Por último podríamos citar dos procedimientos más que, si bien no tan exquisitos y elegantes, no deben dejarse fuera de estudio. Son métodos básicamente utilizados por los ladrones para interceptar las pulsaciones en los cajeros automáticos, y que prácticamente todos conocemos ya. El primero se basa en la superposición de un teclado keylogger sobre el teclado original para que, al teclear el PIN de tu tarjeta de crédito, tanto el falso como el verdadero capturen las teclas pulsadas. Uno (el bueno) realizará su misión enviando el PIN a la máquina, y el otro guardará prudentemente en una memoria aneja la clave para luego ser utilizada ilegalmente.   

El segundo de los procedimientos utilizados por los maleantes consiste en la colocación de una cámara de grabación sobre el teclado que registra la entrada de datos del usuario. No es un keylogger en el sentido clásico, sino una estrategia, sin embargo se puede utilizar perfectamente para capturar una contraseña o un PIN.   

La mayoría de estos métodos se pueden evitar con la simple denegación de acceso físico a los equipos más sensibles, por ejemplo, bloqueando la sala de servidores de una empresa. Este es el medio más eficaz de prevenir la instalación de keylogger por hardware. Además, la inspección visual es la táctica principal para el descubrimiento de estos pequeños aparatos, ya que no se conocen métodos de detección a través de software.   

En los casos en los que se oculta de la vista la CPU del ordenador y sólo tenemos acceso a monitor, teclado y/o un ratón, como por ejemplo en algunos quioscos o puntos de acceso públicos, donde la computadora permanece oculta en una caja cerrada, el usuario podría frustrar la acción de un keylogger utilizando el teclado en pantalla del propio sistema operativo o, si no se tiene acceso a él, escribiendo sólo parte de una contraseña, cambiando de ventana, añadiendo texto basura, volviendo al cuadro de la contraseña y escribiendo el resto. De este modo la captura de tecleo será una mezcla indescifrable de la clave correcta y texto basura; a más basura, menos legibilidad.   

Teclado en pantalla para evitar el keylogging

Teclado en pantalla para evitar el keylogging

Existen otras contramedidas eficaces para librarse de los keylogger. Algunas son bien conocidas porque las utilizan hoy día los sitios web de bancos y cajas de ahorro para dar acceso a las cuentas de sus clientes. El hecho de introducir la clave mediante pulsaciones de ratón en un pequeño teclado en pantalla que, además, cambia de orden las teclas en cada inicio de sesión, es una buena táctica. También existen rellenadores automáticos de formularios por software, contraseñas de un sólo uso que proporcionan las entidades financieras para cada caso particular, reconocimiento de voz, reconocimiento táctil de gestos, etcétera.   

La paranoia tampoco es buena, pero unas medidas de seguridad básicas nos pueden evitar muchos disgustos. Estoy convencido de que después de leer este post, lo primero que vas a hacer es mirar la parte posterior del equipo de tu puesto de trabajo en busca de aparatejos raros conectados al cable del teclado. Siento haber arruinado tu día de juegos en Flash. I’m sorry, life is hard.   

Y si lo que quieres es utilizar tú algún cacharro de estos para tus oscuros propósitos, puedes echarle un vistazo al KeyDevil, al KeyGhost, al WirelessKeylogger o, incluso, fabricarte uno propio, si eres un manitas, con las pautas del proyecto de código abierto DIY. Feliz espionaje.

Nevada-tan

Cosplay macabro de Nevada-tan

Cosplay macabro de Nevada-tan

La siguiente historia podríamos dividirla perfectamente en dos mitades. Una primera parte relata un suceso de muerte y de sangre en manos infantiles; un acontecimiento que conmocionó al mundo por lo duro de digerir y por lo que supone anímica y simbólicamente la crueldad inconsciente que puede engendrar un menor de edad, en principio puro, en su interior. Hasta este punto, una narración de ese calado no tendría repercusión en este blog.  

Sin embargo, existe una segunda mitad más dura si cabe. Aquella que se refiere al posterior encumbramiento e idolatría de un acto aberrante utilizando como vía de difusión la Red de redes. Personas que, bajo la supuesta impunidad de la falsa privacidad que ofrece Internet, sacan a flor de piel sus sentimientos más viles y mezquinos, sentimientos que existen desde siempre y seguirán existiendo para siempre, pero que en la vida real son cobardemente encubiertos, y dentro de las redes de comunicaciones se magnifican y ensalzan.  

Año 2004. Escuela elemental Okubo de Sasebo, prefectura de Nagasaki (Japón); una escuela como otra cualquiera en la que los niños juegan y aprenden a ser mayores de provecho. Una pequeña de 11 años destaca sobre las demás. Se llama Natsumi Tsuji (o eso se supone) y es una estudiante modelo, saca unas notas estupendas, le gusta mucho el baloncesto, el cine y se le aprecia una especial cualidad para moverse por Internet. Dicen algunas lenguas que tiene un cociente intelectual de 140, pero lejos de conjeturas se la considera una niña sana y alegre.  

Natsumi tiene una amiga íntima de doce años llamada Satomi Mitarai, son uña y carne y disfrutan de una amistad envidiable compartiendo juegos y estudios. Sin embargo, un buen día, la tensión aparece entre las jóvenes; una estúpida discusión sobre el ridículo asunto de la popularidad entre sus compañeros y compañeras desata la enemistad entre ambas. La pubertad es realmente absurda, pero resulta hasta entrañable cuando nos percatamos de que la adolescencia eleva la imbecilidad a la enésima potencia.  

Natsumi Tsuji (izquierda) y Satomi Mitarai (derecha)

Natsumi Tsuji (izquierda) y Satomi Mitarai (derecha)

Por aquel entonces, Natsumi Tsuji ya había comenzado a interesarse por el cine y el cómic japonés de carácter violento, habiendo sido la obra más reveladora para ella la película ‘Battle Royale‘, un film nipón, considerado de culto, y que relata una situación insostenible de violencia juvenil en Japón que obliga al gobierno a encerrar en una isla anualmente a un grupo de alumnos de instituto que deben matarse entre ellos para sobrevivir. Otra de sus películas favoritas era ‘Voice‘, otra japonesa que narra la historia de una joven que se vuelve loca y se convierte en una asesina.  

La niña fue desatendiendo cada vez más sus estudios y encerrándose en sí misma. Diseñó una página web exclusivamente dedicada al mundo del terror, la violencia extrema y el guro, un género japonés que anda a medias aguas entre el hentai pornográfico más violento y el gore más desagradable de mutilaciones, sangre y escatología. Vamos, lo normal en una niña de once años.  

Dibujo de la película 'Battle Royale' y posiblemente aparecido en la web de la niña

Dibujo de la película 'Battle Royale' y posiblemente aparecido en la web de la niña

La gota que colmó el vaso fue un comentario en su web en la que la compañera y antigua amiga de Natsumi la llamaba gorda. Una preadolescente con la cabeza bien amueblada probablemente habría obviado el asunto, pero Tsuji fue creando una coraza en torno a sí. Ya no salía prácticamente de casa, e Internet era su único refugio social. Su madre la obligó a dejar el baloncesto, que tanto le gustaba, para que dedicara su tiempo íntegramente a estudiar, ya que su rendimiento académico había caído estrepitosamente. Volvería, posteriormente, a jugar a baloncesto y, a su vez, lo volvería a dejar. Se encontraba ya totalmente descolocada y marginada.  

El día 1 de junio de ese año 2004, Natsumi Tsuji llevó a su compañera Satomi Mitarai a un aula vacía. Le vendó los ojos con la persuasión de un juego de niñas y allí, sin mediar palabra y a sangre fría, degolló a la niña con un cúter y le asesto, además, diversas cuchilladas en los brazos. Posteriormente, con la ropa y las manos ensangrentadas, volvió a clase como si nada hubiera pasado. Su profesor, al verla cubierta de sangre y con la cuchilla en la mano, dio la voz de alarma y enseguida descubrió la terrible catástrofe.  

La policía detuvo a la niña asesina, mientras que de su boca lo único que se pudo escuchar fue un escalofriante «lo siento, lo siento mucho». Era tarde, los servicios médicos sólo pudieron certificar la muerte de Satomi. Un alma de doce años que se fue sin haber vivido lo suficiente. Lo grave es que semanas antes, la niña ya había protagonizado algún que otro episodio violento, llegando incluso en una ocasión a amenazar a un compañero con un cuchillo. Nadie supo (o quiso) ver nada; ni padres, ni profesores.  

Pasó la noche en la comisaría de policía, llorando a menudo, y se negó a comer cualquier cosa. Inicialmente no mencionó motivo alguno que justificara su acto, pero poco después confesó a los agentes que había matado a Satomi Mitarai como resultado de los mensajes que en Internet la otra muchacha había colgado sobre ella, calumniándola con comentarios sobre su peso y llamándola «mosquita muerta».  

La pequeña homicida fue enjuiciada el 15 de septiembre de 2004, encontrada culpable de asesinato en primer grado y condenada a nueve años de internamiento en el reformatorio de la prefectura de Tochigi. El gobierno japonés es muy estricto con la privacidad de los crímenes cometidos por menores, por lo que prohibió en todo momento a los medios de comunicación que se difundiera el nombre de la pequeña. Por ello, en los noticieros de medio mundo se comenzó a denominar «Chica A» a la muchacha. Sin embargo, un presentador de noticias de la cadena Fuji TV, con posterioridad, no se sabe si por descuido o intencionadamente, parece que reveló su verdadero nombre, aunque todo esto tiene bastante de leyenda urbana, de ahí que al comienzo de este post escribiera que «se supone» que ese es su verdadero nombre.  

En este momento es cuando comienza la segunda parte de esta historia macabra, la que nos lleva a la difusión cuasi heroica de la figura de la niña. Y es que al poco de la trágica noticia se publicó la fotografía que se puede ver a continuación. En ella aparecen Natsumi (la asesina) a la izquierda y Satomi (la asesinada) a la derecha, ambas identificadas con una flecha roja. En esta foto la niña lleva una sudadera azul en la que se puede identificar perfectamente la palabra «NEVADA» (de la Universidad del mismo nombre, en Reno) en letras blancas. Al instante comenzó el mito de Nevada-tan, lo que en japonés viene a significar algo así como «la pequeña Nevada», haciendo alusión a la inscripción de su vestimenta. En otros lugares también se la ha conocido como Nevada-chan, que es un diminutivo nipón del nombre anterior.  

Clase de Nevada-tan (2004)

Clase de Nevada-tan (2004)

Nevada-tan tenía los ingredientes perfectos para convertirse en mito para multitud de individuos en la Red. Una niña de once años, colegiala, japonesa, violenta y asesina; ¿qué más quieren los amantes del manga y el anime japonés de carácter hentai, ecchi y guro? Los otakus más pervertidos y asociales tenían a su heroína en bandeja.  

La figura de Nevada-tan comenzó a hacerse popular, y foros japoneses tipo imageboard como 2chan (seguido posteriormente, como no, por 4chan) fueron los primeros en engendrar un Internet meme que daría la vuelta al mundo, persistiendo hasta nuestros días. La chiquilla fue elevada hasta una categoría de poco menos que semidiosa y se convirtió en un icono macabro de adolescentes enfermos y mezquinos. Las sudaderas de la tienda web de la Universidad de Nevada se agotaron en días, surgieron dibujos y representaciones del suceso a cada cual más siniestro, los cosplay con su imagen se pusieron de moda (como el de la fotografía que encabeza esta entrada), surgieron multitud de fanfics y fanarts del asesinato, fotografías de la niña (no se sabe si reales o no, aunque la Oficina de Asuntos Legales del Distrito de Nagasaki advirtió muy en serio a la comunidad internauta sobre este asunto) y material de todo tipo. Un grupo alemán de música llamado Pan!k cambio su nombre por el de Nevada Tan (aludiendo a este meme), y hasta el grupo australiano Love Outside Andromeda dedicó el tema «Boxcutter, Baby» a la niña. Todo un derroche de creatividad justificado por un cruel asesinato.  

Mención de honor especial al grupo de música Fecal Matter Discorporated, que dedica una canción y un disco entero, según ellos mismos, «a ella y a todas las pequeñas japonesas que asesinen gente». En fin. 

Dibujos de fans y fotos atribuidas a Nevada-tan

Dibujos de fans y fotos atribuidas a Nevada-tan

Inlcuso un himno o especie de canción apareció en Internet, desde el lejano oriente, con esta letra sin desperdicio: 

Esa chica con tanta rabia,
la chica del aula de estudio.
Mira aquí, Neva.
Hay algo especial en tu cúter 

¡NE-VA-DA! 

Por favor, por favor, no me hagas daño.
Me vas a apuñalar en el cuello.
¡No, no, no! ¡No me mates! 

¡NE-VA-DA! 

Esa chica se ha vuelto muy popular.
Esa chica con su rayo especial de «buenos días».
Mira aquí, Neva.
Hay algo especial en tu cúter 

¡NE-VA-DA! 

¡Por favor, por favor, no me rajes!
Mi roja sangre se esparcirá por todas partes.
¡No, no, no! ¡No me mates! 

¡NE-VA-DA! 

Nevada-tan pasó de ser una niña asesina a convertirse en la personificación de una rebeldía alternativa y violenta ansiada por un amplio grupo de los jóvenes de parte del planeta. Y yo me pregunto, ¿alguien pensó en algún momento en la joven asesinada y en su familia? ¿Algún dibujante, mientras estampaba con afán de admiración a la pequeña Nevada en sus dibujos, pensaba en que había asesinado a sangre fría a una niña de doce años? ¿Qué necesitaban expresar los jóvenes japoneses que se disfrazaban de Nevada-tan que tanta rabia les causara como para olvidar el crimen de una cría inocente?  

Natsumi Tsuji no es ninguna figura a la que haya que encumbrar, sino todo lo contrario. Representa un monumental fracaso en el sistema educativo, y así se le hizo llegar desde algunos frentes al gobierno japonés de aquella época. Nevada-tan era una niña que destilaba violencia, y eso es algo que sus padres y sus profesores no supieron ver a tiempo. Si un menor se pasa horas con la nariz pegada a Internet, dibujando representaciones de carácter agresivo y visionando películas de violencia extrema, algo no funciona bien. No sé lo que pensaran los lectores, pero yo he visto ‘Battle Royale’ y desde luego que no es una película que permitiría que un hijo mío de 11 años pudiera ver.  

Por supuesto que, desde teknoPLOF!, defenderemos siempre la libertad de expresión y la ausencia de censura en Internet, y sabemos que el problema no es la Red, sino las personas o, en este caso, la educación familiar de las personas. El mundo siempre ha sido igual, Internet sólo ha codificado en HTML la cruda realidad.  

En 2010 Nevada-tan cumple dieciocho años y todavía le quedan un par de ellos más o tres para salir de la cárcel. Se dice y se habla mucho sobre ella y de lo que será de ella cuando salga a la calle. Yo sólo espero que una buena batería de psicólogos la hayan tratado en su tiempo de cautiverio y que se redima con la vida y con su pasado. Si así fuera, por mi parte, pequeña Nevada, estás perdonada. Pero los mayores deberíamos darnos cuenta en qué pueden llegar a transformarse los niños desamparados o con una educación demasiado desatendida. Luego no hay lugar para arrepentimientos.

Web Content Manager: la profesión 2.0 del futuro

Web Content Manager

Web Content Manager

El Web Content Manager, al que desde teknoPLOF! preferimos llamar ‘Administrador de Contenidos Web’ (por aquello de ahorrarnos anglicismos estúpidos teniendo palabras en castellano) es una profesión del futuro que ya está implantada en el presente en muchos países, pero que en la mayoría, como es el caso de España, no está homologada como tal.

Básicamente un Administrador/Responsable de Contenidos Web es una persona que se encarga de generar y administrar el contenido en Internet de una empresa. Las grandes compañías tienen departamentos específicos, con decenas de trabajadores, que se ocupan de este cometido. Pensemos en webs de periódicos, revistas, multinacionales, empresas de ofertas de empleo y, en general, sitios con un movimiento y actualización prácticamente diarios.

Estos trabajadores desarrollan y publican todo lo que tenga que ver con el contenido digital de las empresas. Sin embargo, no dejan de ser meros corderillos a las órdenes de su amo, sin ningún tipo de autonomía ni capacidad de iniciativa propia para salir del redil.

Por el contrario, a la sombra de esta profesión han aparecido Administradores de Contenidos Web de tipo freelance o independientes. Son personas únicas, generalmente, bastante geeks y con grandes conocimientos de Internet. Se encargan no sólo de gestionar el contenido web de una empresa, sino también de generar opinión e incluso, si fuera necesario, controversia en la Red.

Las pequeñas empresas, y las no tan pequeñas, se están sirviendo cada vez en mayor medida de estos profesionales del medio digital. Imaginemos a un cocinero, con más o menos reputación a nivel nacional, que necesita publicitarse en Internet para sacar un mayor provecho al medio que la simple página web de su restaurante. Este cocinero decide contratarnos como Web Content Manager y, entonces, empieza la guerra.

Lo primero es mejorar la web de la empresa, está claro que la intro en Flash nos sobra, y la estructura interna de tablas y párrafos ya no se lleva. Decidimos crear un nuevo sitio basado en XHTML y CSS, completamente estructurado y preparado para migrar a HTML5 en cuanto sea un estándar de facto. Nuestros amplios conocimientos en SEO (Search Engine Optimization), o lo que es lo mismo ‘Optimización de Motores de Búsqueda’ (lo que toda la vida a sido el posicionamiento en buscadores), nos llevan a desarrollar diversas técnicas de marketing y optimización del sitio para que los buscadores más importantes nos tengan en cuenta y nos sitúen en los primeros puestos de los resultados de búsqueda. Hará falta dinero, pero tenemos un cheque en blanco de nuestro cliente encima de la mesa.

El segundo punto de ataque será la blogosfera. Una página web está bien, pero por lo general se convierten en algo bastante poco dinámico que termina por aburrir. La gente quiere saber los horarios y la carta del restaurante, pero además le encantaría conocer las impresiones y pensamientos de su chef favorito. Un blog es el medio ideal para estos fines.

Por supuesto que nuestro cliente cocinero no tiene tiempo de andar actualizando todos los días su bitácora, y muchísimo menos tiene conocimientos para ello. Es por eso que seremos nosotros, bajo las condiciones de un contrato, los encargados de suplantar la personalidad de este cliente, hacernos pasar por él y escribir en el blog que hemos creado a su nombre como si realmente él fuéramos. Esto puede resultarnos complicado, porque no tenemos ni repajolera idea de cocina moderna, así que serán necesarias diversas reuniones semanales o mensuales para definir objetivos y determinar contenidos, aunando nuestra capacidad de expresión digital con sus conocimientos de cocina. Un Web Content Manager suplanta la identidad de su cliente en Internet.

El blog marcha viento en popa, cada vez tiene más visitas y las estadísticas son inmejorables. Es hora de torpedear las redes sociales. Cualquier Administrador de Contenidos Web sabe que las redes sociales se están convirtiendo en una Internet alternativa dentro de la propia Internet. Quien no se encuentre en alguna de ellas, prácticamente no existe digitalmente. Y esto las empresas lo conocen muy bien.

Abrimos cuentas en Facebook, Twitter y MySpace, además de en las redes más profesionales como LinkedIn o Xing, y también un canal de YouTube y una galería de Flickr, donde colgaremos los vídeos y las fotografías, respectivamente, del cocinero preparando suculentos platos que servirán, así mismo, de alimentación audiovisual para nuestro blog.

Manejar todas estas herramientas día a día (actualizando contenidos, comprobando el feedback con el visitante, contestando dudas, ajustando parámetros de posicionamiento, optimizando la usabilidad, etcétera, etcétera) es prácticamente imposible para un cocinero que dedica todo su tiempo a cocinar, administrar su negocio, impartir alguna que otra conferencia y asistir a un programa de radio semanalmente. Como véis, ahí entra en juego el Web Content Manager.

Lo más importante para vivir de esto es manejarse perfectamente en Internet y conocer las tendencias y las rutas migratorias digitales. La reputación viene por sí sola en función de los éxitos conseguidos con tus clientes. El abanico se podría ampliar hasta el infinito, haciendo uso de foros de noticias, chats, imageboards, videoblogs y un larguísmo etcétera. La clave está en la presencia masiva en la Red, generando opinión a gran escala.

Muchas veces, como decíamos antes, puede llegar a ser necesario hasta crear controversia, mediante la difusión de Internet memes, acciones de marketing viral, correos electrónicos en cadena o astroturfing, por ejemplo. Pero cuidado, un Administrador de Contenidos Web siempre ha de tener muy clara la línea que divide la provocación sutil del molesto troll en Internet. Cualquier acción de tipo viral se puede volver contra nosotros en segundos, haciendo que nuestro proyecto de difusión de la imagen de una empresa se convierta en el más grande de los fracasos. Y lo peor es que la ráfaga de disparos no va a venir sólo contra nosotros y nuestro prestigio, es que el daño que podamos hacer a nuestro cliente y a su empresa puede ser una gran catástrofe. De ahí la necesidad de conocer prácticamente al 100% los movimientos de la Red y sus características más profundas.

Sin duda un trabajo de riesgo pero muy bonito y atractivo. Una profesión de las más cotizadas y necesarias del mercado digital mundial ya a día de hoy, pero en un futuro muchísimo más.

Comprar fruta por Internet

Naranjas vía web

Naranjas vía web

En tiempos de crisis se aguza el ingenio, y las mentes pensantes discurren ideas de negocio para sacar pasta hasta de debajo de las piedras. Los que tienen una moral mezquina desarrollan métodos para enriquecerse rápidamente jodiendo al prójimo, pero, gracias a Dios, existe otro tipo de gente en el mundo, aquellos que piensan con la cabeza y, mientras ganan un dinerillo, hacen ganar más a otros y perder menos a los demás. Un negocio redondo, vaya.

La venta de fruta por Internet se ha puesto de moda. Realmente lleva produciéndose ya hace unos añitos, pero en estos tiempos duros, en los que parece que todo hijo de vecino, desde el tendero de la esquina hasta el presidente del gobierno, se descojona de nosotros a la cara, se ha producido un auge increíble. Las amas de casa, los pequeños comercios y hasta las grandes fruterías se han apuntado a este carro de la compra, y es que los beneficios son muchos y buenos para todos.

La venta de fruta a través de Internet sigue un riguroso proceso que lleva el alimento desde el árbol a tu mesa en 24 horas. Una vez realizado el pedido, los empleados de las diferentes páginas web recolectan la fruta directamente de los huertos y se comprometen a que la tendrás en casa en un plazo máximo de un día. Fruta más fresca, más rápido.

Teniendo en cuenta que la que puedes adquirir en un supermercado ha pasado por mil cien procesos (recolecta, almacenaje, transporte, almacenaje, transporte…) antes de comprarla tú, creo que no está nada mal. Además, muchas veces a las frutas de las tiendas les dan ceras y productos varios para que brillen, debido a lo estropeadas que están por el paso del tiempo, y desde estos sitios te llega sin ningún tipo de proceso intermedio.

Otro dato que refuerza la calidad de esta fruta es que únicamente se vende en su temporada, ya que es fruta natural, no refrigerada durante meses para mantenerla ni cultivada en invernaderos.

Otro factor muy importante es el precio. A tomar por el culo los ciento cincuenta intermediarios. Aquí sólo estáis tú, el hortelano y el de la página web. La mayor parte de las veces el hortelano es el dueño de la web, con lo que la venta se convierte en directa.

Un kilo de naranjas puede costar en una tienda (en España) hasta 2 €. ¿Sabes cuanto recibe al agricultor de este dinero? No más de 0,20 €. Fíjate tú la de intermediarios chupones y avariciosos que hay de por medio aquí.

La empresas que se dedican a la venta por Internet nacieron de la necesidad de librarse de terceros para poder sacar beneficio de sus plantaciones, porque se llegó a un punto en el que literalmente perdían dinero trabajando. Eliminando los intermediarios, tu precio se reduce escandalosamente, pudiendo salirte el kilo de naranjas (dependiendo de la variedad), tranquilamente, a 0,40 €. ¡De dos euros a cuarenta céntimos!

Evidentemente tu precio va a ser superior al de un mayorista que compra cientos de kilos. Asimismo, desde estas páginas web se venden, normalmente, cajas de varios kilos como mínima unidad, ya que no sería rentable para ellos vender kilogramos sueltos, y muchísimo menos naranjas unitarias.

El abanico de productos cada vez se amplía más, y ya se pueden encontrar en la Red todo tipo de verduras frescas, carnes y hasta pescados. La mayoría de las empresas virtuales han surgido de las propias plantaciones, ganaderías o lonjas de pescado reales a modo de protesta contra los altos beneficios de los intermediarios. En webs como Naranjas Lola (pionera en su género), Naranjas La Arroba, Disfruta & Verdura o Naranja Valenciana podrás encontrar frutas y verduras a un precio muy inferior al de tu súper habitual, de alta calidad y frescura y con un modo de envío rápido a cualquier lugar del país. Con respecto a pescados y mariscos, puedes visitar Portal del marisco, Mariskito.com o Grupo Galinova. Para carnes dispones de la posibilidad de, por ejemplo, Cárnicas Goya, Cárnicas Mulas o La pollería en casa. Todos estos sitios web se saltan el canal tradicional y envían su género directamente del productor al consumidor.

Cada vez más compradores hacen uso de estas vías, adquiriendo cajas de frutas y verduras para toda la familia, económicos mariscos, directamente de las Rías Baixas gallegas a la cena de Nochebuena, o piezas enteras de carne procedentes de la matanza para repartir entre amigos o utilizar en una celebración o fiesta. Sin duda una muy buena opción que debemos tener en cuenta y que nos ahorra un montón de dinero y nos garantiza calidad y frescura.

V I R I I

Un thriller ciberpunk retrotecnológico de conspiraciones, resistencia digital y ciudades ahogadas en neón, humedad rancia y corrosión.

[Jonathan Préstamo Rodríguez]

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